
Estas son las letras de un amigo del Abraham Bojorquez. La primera vez que lo vi fue una mañana de clases en el Colegio Tec. Hum. Santiago 1. Delgado y pequeño, como cualquier niño que cursaba el tercero intermedio. Esta delante de mí contándome una historia extraña.
“anoche cuando estaba en la cama con mi lito, grabe changos¡ me he tapado con mi cama para que mi viejita no se de cuenta. Cuando entraba a los dormidos me hacía. No podía dormir. Así estaba mirando. Como estaba entonado todo lindo, jajaja (saltaba y daba golpecitos en la espalda y en la cabeza, vestido con una chompa de lana verde hoja seca y un pantalón plomo y un peinado al estilo de Miguel Orias, pero cortito, pegado a la cabeza) Todo se puede ver cuando estas así. Las cosas se mueven, alucinas. Así pues estaba mirando el techo cuando he mirado al lado, en la mesa había un jabón Patria. Lo he mirado largo rato cuando de pronto ha empezado a crecer grande, jodído. Me he asustado grabe siempre. En monolito se ha convertido, como el del esdatium de abajo. Lo he mirado asustado cuando de pronto me ha hablado: “como es chango que estas haciendo” me ha dicho. Jodido changos, me cagado del miedo, me he tapado con la cama y de tanto miedo pensando me había dormido.
- Despues de eso para ya no seguir volando no?
- No jodas, ni cagando. Mira aquí me he traído mi lito. Me iré a la montañita a volar.”
Ahora lo miro alejarse al fondo del colegio donde había en aquel tiempo un promontorio de tierra con pasto. El refugio de los que no querían pasar clases y estar en el colegio sin ser molestados por la regenta. Es como lo recuerdo, tal vez no es del todo así, tal vez no se dijeron esas palabras, pero así ocurrió. Si no lo creen pregunten a los Santiagueños que tuvimos el gusto de tenerlo como compañero de colegio y cómplice de jodas. Hasta siempre Abraham o como te decíamos en colegio ispokue. Ispokue no es un sobre nombre ni fue una palabra hasta que Abraham la dijo una mañana de clase, en el recreo. Pero esa es otra historia que tal vez cuente otro día.
Hasta aquí llega este pequeño homenaje al amigo que yo recuerdo y que espero conozcan los demás.
“anoche cuando estaba en la cama con mi lito, grabe changos¡ me he tapado con mi cama para que mi viejita no se de cuenta. Cuando entraba a los dormidos me hacía. No podía dormir. Así estaba mirando. Como estaba entonado todo lindo, jajaja (saltaba y daba golpecitos en la espalda y en la cabeza, vestido con una chompa de lana verde hoja seca y un pantalón plomo y un peinado al estilo de Miguel Orias, pero cortito, pegado a la cabeza) Todo se puede ver cuando estas así. Las cosas se mueven, alucinas. Así pues estaba mirando el techo cuando he mirado al lado, en la mesa había un jabón Patria. Lo he mirado largo rato cuando de pronto ha empezado a crecer grande, jodído. Me he asustado grabe siempre. En monolito se ha convertido, como el del esdatium de abajo. Lo he mirado asustado cuando de pronto me ha hablado: “como es chango que estas haciendo” me ha dicho. Jodido changos, me cagado del miedo, me he tapado con la cama y de tanto miedo pensando me había dormido.
- Despues de eso para ya no seguir volando no?
- No jodas, ni cagando. Mira aquí me he traído mi lito. Me iré a la montañita a volar.”
Ahora lo miro alejarse al fondo del colegio donde había en aquel tiempo un promontorio de tierra con pasto. El refugio de los que no querían pasar clases y estar en el colegio sin ser molestados por la regenta. Es como lo recuerdo, tal vez no es del todo así, tal vez no se dijeron esas palabras, pero así ocurrió. Si no lo creen pregunten a los Santiagueños que tuvimos el gusto de tenerlo como compañero de colegio y cómplice de jodas. Hasta siempre Abraham o como te decíamos en colegio ispokue. Ispokue no es un sobre nombre ni fue una palabra hasta que Abraham la dijo una mañana de clase, en el recreo. Pero esa es otra historia que tal vez cuente otro día.
Hasta aquí llega este pequeño homenaje al amigo que yo recuerdo y que espero conozcan los demás.












